Firefox, la gran alternativa a Internet Explorer durante años, tras el éxito de Chrome necesitaba un lavado de imagen muy grande e importante. Desde que se ha lanzado la versión 4, ese cambio lo ha conseguido, además de mejorar ciertos aspectos en el rendimiento y en compatibilizarse con nuevas tecnologías como el HTML5. Muchos opinan que Firefox copia a Google Chrome, pero lo cierto es que Chrome estuvo copiando a Firefox mucho tiempo, y desde que la apuesta que hicieron los de Google en hacer un navegador minimalista, todos sus competidores han iniciado ese camino (desde Opera, pasando por Firefox, hasta acabar con IE). En definitiva, Firefox es uno de los clásicos, pero que ahora se ha modernizado y puesto a la altura de sus competidores más fieros.
Lo mejor:
Cambio de imagen radical y muy afortunado
Se destaca por su estabilidad
Ha mejorado bastante sus prestaciones
Es el navegador estandarte del mundo Open Source
Una gran comunidad detrás con muchísimas extensiones
Se puede configurar navegación privada constante, sin que se rastreen IP
Lo peor:
Para esta versión no todas las extensiones son compatibles